Importante: Lo que leerás a continuación no es un texto científico. Se trata de una interpretación personal y un tanto filosófica sobre la importancia del vestir en la historia de la humanidad.
Regresemos un mucho en la historia
A ese momento en el que vestirnos aún no existía y estar como Dios nos trajo al mundo era nuestro traje de gala.
Imagina, estás ahí, desnuda-o, entre un sinfín de plantas y seguramente muchos animales y ¡PUM! cae la lluvia, el fuego aún no ha sido descubierto, ni las casas inventadas, los árboles son tus protectores, tuyos y del búho, el alacrán y la serpiente que están a tu lado …
¿Lo sientes? ¿Sientes esa arrolladora necesidad de cubrir tu cuerpo? de protegerte. Y no, no hablo de “vergüenza”, hablo de SOBREVIVENCIA.
Para mí, una apasionada del vestir, ese fue justo el momento en donde inició la revolución humana.
En ese instante nos dimos cuenta que a diferencia de nuestras especies vecinas, nosotros estábamos desprotegidos, con piel sensible y sin un gran pelaje que nos dieran calor o protección, así que con nuestro instinto más salvaje fuimos por lo que ellos tenían y nosotros no, pieles gruesas, térmicas e impermeables, y nos convertimos en cazadores, cazar nos obligó a pensar, porque a pesar de ser una raza “débil” éramos astutos y fuertes si trabajábamos en equipo. Nuestro cerebro trabajó de maneras inimaginables y mucho más rápido que el de nuestros oponentes, así que seguimos cazando, cada vez los hicimos más y mejor, mientras comíamos su carne, usamos sus pieles como nuestro mejor escudo y entonces nos dimos cuenta que sus pieles no solo nos cubrían, también, inesperadamente cambiaba la forma en que los otros nos trataban, y es que piénsalo, tiene sentido, la piel que portabas reflejaba lo buen o mal cazador que eras, lo vimos tan claro como el agua, vimos que aquello que vestíamos no era solo una protección, también era una poderosa herramienta para escalar en la sociedad, esa sociedad que construimos al convertimos en un equipo, un equipo para sobrevivir.
Al darnos cuenta del poder que teníamos en nuestras manos, dejamos volar nuestra creatividad, nos obsesionamos por lo que vestíamos, y eso nos convirtió en mejores cazadores, lo que como consecuencia nos brindó mejor alimento, experimentamos con las pieles, las cortamos, las movimos, usamos las cabezas, los dientes, las pesuñas, hasta las colas, pero ¿Por qué limitarnos a las pieles, si vivimos en un mundo tan basto?, pues no, no lo hicimos, agregamos flores, arbustos, rocas normales y piedras preciosas, todo lo que encontrábamos podía ser un buen material para adornar nuestro cuerpo y nuestro espíritu.
Los humanos lo entendimos muy bien. EL CIELO ERA EL LÍMITE
Creamos los zapatos, el maquillaje, la joyería, y obviamente las bolsas, que no solo son hermosas, posiblemente es el artefacto más útil que hemos creado.
El tiempo pasó y la raza humana se desarrolló a pasos agigantados, por supuesto, el arte de vestirnos creció con nosotros, así que creamos la costura y después la alta costura, desarrollamos la peluquería, inventamos exquisitas fragancias, aprendimos a crear más y más textiles, nacieron grandes diseñadores alrededor del mundo. Diseñadores que perfeccionaron las técnicas, diseñadores que sabían el poder de sus creaciones, el poder de enaltecer la belleza de aquellos quienes portaban sus piezas
El tiempo pasó y aquí estamos ..
Discutiendo acerca de la “banalidad” que es vestirse … ¡Dios! Si nuestros ancestros nos escucharan …
Y es que yo me pregunto, ¿por qué hoy estamos peleados con el poder que nos da el vestir? ¿Por qué creemos que favorecerte a través de la ropa es algo malo? O peor aún, vergonzoso… ¿Por qué hoy quererte ver bien, está mal?
¿Por qué vamos por ahí esparciendo la historia de que lo que vestimos no importa? Si vestirnos fue lo que nos trajo hasta aquí …
Si ellos, nuestros antepasados, hubieran pensado eso, la humanidad jamás hubiera llegado hasta donde hemos llegado
Y sí! Estoy de acuerdo con que la sobreproducción textil de hoy en día es un GRAN problema, pero quitarle importancia al vestir no va a arreglar el problema, al contrario, si regresáramos a las bases, nos daríamos cuenta que esta manera de pensar es la que nos metió en esta encrucijada, porque si lo que te pones no importa, entonces no lo piensas y vas por ahí comprando por comprar y en respuesta a ello las industrias producen solo por producir, igual lo van a comprar sin pensar…
Cuando hablo de regresar a las bases, hablo de regresar a cuando cada prenda que poníamos sobre nuestro cuerpo era importante y también era para favorecernos de distintas maneras. ¿Cómo hacerlo? Con conocimiento, conociendo que es lo que se te ve bien, que te representa de la mejor manera posible, que te ayuda a lograr tus objetivos, y no me refiero solo a los profesionales, a veces solo quieres sentirte guapa y está bieeeen
Volvamos hacer del vestir una parte importante de nuestra vida y nuestra evolución personal.
Desde mi punto de vista, si conoces tu cuerpo y tus deseos, entonces sabrás lo que quieres y si sabes lo que quieres, entonces, no irás por ahí comprando solo por comprar.
Si todos dejáramos de comprar sin pensar, a la industria no le quedaría de otra más que dejar de producir solo por producir.
La ropa es una de nuestras herramientas más antiguas y poderosas
Tú tienes el poder de usarla a tu favor o seguir diciendo y pensando que lo que te pones no importa.
Si vestir fue una de las claves para convertir a una de las razas más frágiles sobre la tierra en la más poderosa del mundo, imagina lo que puede hacer por ti.
